Los japoneses parecen esforzarse en convertir en kawaii cada detalle de su vida cotidiana, incluso hasta sus residuos. Por eso hay lanzado al mercado modelos de bolsas para la basura con diseños divertidos y originales, a modos de decorar el paisaje urbano.
En Japón, los ciudadanos separan la basura en diferentes tipos, y es recolectada en determinados días de la semana; hasta que llega el camión de la basura, esta se apila en algunos lugares de las calles. Así que para hacer más agradable la espera del recolector, hay creado bolsas de residuos con dibujos. Por ejemplo, para la basura que puede ser quemada usan bolsas con motivos de árboles o flores rojas y para la que no, con peces azules. Un famoso dibujante japonés incluso ha diseñado una bolsa con Oscar the Grounch, el persona de Plaza Sésamo (Sesame Street); esta bolsa no se puede comprar en negocios, sino que se regala en instituciones escolares, dentro del marco del plan “Eco Kids Project”. También hay otras con consignas ecologistas, llamadas "Mottainai" (“qué desperdicio”), que tienen imágenes de animales en peligro de extinción con lágrimas en los ojos; una parte de la ganancia por la venta de estas bolsas, se destina a fondos para plantar árboles.
Si necesitas llevar tu basura de un lugar a otro cuando te encontrás por ejemplo, en un día de picnic con amigos, hay un tipo de bolsa que representa la cabeza de un conejo; posee manijas más largas que las comunes, para que simulen las orejas, mientras que la cara está compuesta por un diseño simple con dos puntos que emulan los ojos y una “x” por el hocico.
Así que si están en Japón o si viajan allá algún día, asegurense de seguir las reglas de cada tipo de basura, y por favor, nunca se les ocurra usar las tristes bolsas de plástico oscuras de Occidente.













